Tu idea es buenísima. Necesitas hype, no feedback.

Dime si no te ha pasado: has tenido una idea buenísima y la sueltas en un grupo de colegas, pero nadie le presta la más mínima atención. Hasta ahora. Entra en el grupo, cuenta tu idea y mira lo que ocurre.

O clónatelo y ejecútalo gratis con tu propia clave. El código está abierto, los personajes también.

Palmaditas
Rosa, Nacho, Bego, Iván

Quiénes están en el grupo

4 participantes

Iván es la clave. Sin él son cuatro personas de acuerdo, y eso aburre en tres mensajes. Con él el chiste tiene dos capas: no solo te dan la razón, defienden tu idea del único que se atreve a cuestionarla.

Preguntas frecuentes

¿Esto sirve para algo o es solo una broma?

Las dos cosas. Es humor, pero el grupo funciona como un grupo de verdad: hay quien se emociona, quien te da su opinión y quien te busca el punto flojo. La pega de Iván suele ser buena — te la llevas gratis mientras los otros tres se la desmontan a gritos.

¿Puedo fiarme de lo que me dicen?

No como asesoramiento. Nadie aquí es tu gestor, tu abogado ni tu inversor, y el grupo está de tu parte por diseño: no es imparcial y no lo pretende. Úsalo para arrancar, no para decidir.

¿Los datos que dan son reales?

Solo los que llevan enlace. Si etiquetas a alguien con @Bego, busca de verdad y cita la fuente. Sin enlace, es una cifra de memoria y lo dicen: «yo diría que unos 900, pero no me hagas caso».

¿Guardáis mis ideas?

No. La conversación vive en tu navegador y no se almacena en ningún sitio; no hay cuentas ni registro. Aquí se escriben ideas que todavía no le has contado a nadie, y la mejor forma de protegerlas es no tenerlas.

¿Y si escribo algo serio de verdad?

El grupo se calla. Hay una comprobación antes de cada respuesta: si alguien está contando algo personal y difícil, nadie aplaude. Y si es ambiguo, uno de ellos pregunta antes de dar nada por hecho.

¿Cuánto cuesta?

Pagando es un único pago, sin suscripción ni cuenta. Y gratis siempre: el código está abierto, te lo clonas y lo ejecutas con tu propia clave.

Contarles una idea